Algunos dias atras, finalmente, me pagaron uno de aquellos extraños trabajos que no quise contarles. Sobre los que no di detalles. No digo que ya me habia olvidado de ese asunto pendiente; pero me tomo casi de sorpresa.
Asi que decidimos que este dinero se fuera tan abrupta y alegremente como llego. Arribamos a nuestra libreria de usados y ediciones antiguas predilecta y revolvimos y buscamos y observamos hasta que dimos con ellas: las obras completas de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky (Федор Михайлович Достоевский). Ahi estaban, los treinta tomos en treinta y tres libros: en edicion de la Academia de Ciencias de la URSS (Академия Наук СССР). Esas magnificas, sobrias y austeras ediciones que en la tapa solo llevan inscripto el nombre del autor. Nada mas hace falta.
Uno de los aspectos positivos que tiene comprarlas hoy es que podes llevartelos a todos los tomos juntos. Ya que el tomo uno de esta edicion se imprimio en el año mil novecientos setenta y dos y el ultimo tomo once años despues, en mil novecientos ochenta y tres.
Una vez en casa fue solamente cuestion de hacer en los estantes el hueco necesario para que cupiesen: un metro.

Y no voy a contarles lo que fue el viaje hasta casa con estos treinta y siete libros a cuestas. Si, treinta y siete, digo bien, porque compramos cuatro mas. Entre ellos hay que destacar un Darwin del año treinta y cinco.
Asi que decidimos que este dinero se fuera tan abrupta y alegremente como llego. Arribamos a nuestra libreria de usados y ediciones antiguas predilecta y revolvimos y buscamos y observamos hasta que dimos con ellas: las obras completas de Fyodor Mikhailovich Dostoyevsky (Федор Михайлович Достоевский). Ahi estaban, los treinta tomos en treinta y tres libros: en edicion de la Academia de Ciencias de la URSS (Академия Наук СССР). Esas magnificas, sobrias y austeras ediciones que en la tapa solo llevan inscripto el nombre del autor. Nada mas hace falta.
Uno de los aspectos positivos que tiene comprarlas hoy es que podes llevartelos a todos los tomos juntos. Ya que el tomo uno de esta edicion se imprimio en el año mil novecientos setenta y dos y el ultimo tomo once años despues, en mil novecientos ochenta y tres.
Una vez en casa fue solamente cuestion de hacer en los estantes el hueco necesario para que cupiesen: un metro.

Y no voy a contarles lo que fue el viaje hasta casa con estos treinta y siete libros a cuestas. Si, treinta y siete, digo bien, porque compramos cuatro mas. Entre ellos hay que destacar un Darwin del año treinta y cinco.















