La abuelita Valia trabaja como barrendera en nuestra cuadra. Tiene mas de setenta, la jubilacion, una miseria y hay veces en que se comeria unos ricos bombones, no esos duros que hacen doler los dientes; sino de los blandos, con chocolate, de vez en vez alguna fruta. De las expensas y esas cosas mejor ni hablemos.
Asi fue que se puso muy contenta cuando le ofrecieron el trabajito. Pero el encargado advirtio: "Vos, Valentina Ivanovna, no te quejes por la edad, que es muy duro... En seguida encontramos un candidato mas joven. Ahi esta el borrachin Mishka a quien tambien le vendria bien un extra. En fin, que no haya ni una basurita en la calle". Esto, claro esta, lo dijo solo para darse un poco de importancia.
En que consiste el trabajito? Nada especial, una tonteria: en verano y en invierno, con lluvia o buen tiempo, desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde, hay que limpiar el patio de la cuadra. Le pagaran, obviamente, monedas; pero las monedas no valen lo mismo para todos. Hay quienes se las dejan a los mozos, y la abuelita Valia es capaz de armar un menu de lo mas variado.

Entonces, sin perder tiempo, nuestra nueva barrendera se puso a trabajar. Ni una basurita, dijeron. Que asi sea. Antes de las siete ya esta en su puesto, vestida con un vestido gastado que le asoma por debajo del abrigo, sobre el cual lleva puesta la chaqueta de trabajadora comunal. Del vestido, a su vez, cuelgan las piernas, dificil definir si van enfundadas en un pantalon de entrenamiento o de montar, que terminan dentro de unas botas de goma. En la cabeza, un pañuelo: claro y ligero en verano, oscuro y de lana en invierno. No es una mujer alta y corresponde mas bien al grupo de las viejitas gordas que al de las flacas. Cara arrugada, sin enfado, reconcentrada tal vez. Ella es del campo y se mantiene fuerte, resistente, aunque esta por llegar a su octava decada. Nunca la veran sentada, todo el tiempo camina por el patio: barre la basura, la recoge, la junta en un monton y, tras hacer a golpes de pala el monton mas compacto, la arroja al contenedor. Por eso nuestro patio se ha convertido en un patio modelo. La arena para que jueguen los niños esta perfectamente dentro del arenero, en los caminos ni una hoja y ni una ramita, ni siquiera las cascaras de las semillas tienen tiempo de amontonarse en las entradas de los edificios. La abuelita Valia lo limpia todo. Y en invierno que bien se esta! En otros patios los caminos estan resbaladizos, en las montañas de hielo hasta se puede subir caminando con los patines puestos, en las entradas de los edificios la nieve se amontona y no se puede pasar; pero en los kioscos de bebidas si esta bien apisonada. En el nuestro no, la abuelita Valia cada dia limpia de hielo los caminos, los barre y les tira arena, la montañita cada dia la riega con agua para que los chicos puedan jugar tirandose desde lo alto en sus patines. Ni siquiera la nieva que deja a los costados de las calles el tractor a su paso puede ver la abuelita Valia.
Y en otoño siguio haciendo de las suyas. Estaba un dia juntando hojas caidas, pero no podia hacer un monton con todas. Hay muchos arboles en nuestro patio, las hojas caen todo el dia. Aqui fue que se le ocurrio: "Que me andan molestando para limpiar? Ahora les corto las ramas bajas y va a estar todo mas limpio!" Asi lo hizo. Y, de paso, podo tambien todos los arces que habian sido plantados recientemente. Si supieran las hojas que les crecen a estos arces, empiezan a caer en otoño y no hay como juntarlas a todas. Ahora le parecia que habia dado un paso decisivo hacia la limpieza absoluta del patio. Despues ya fue mas facil. Por ejemplo, el pasto: no hay paciencia que alcance para barrerlo. Toda la suciedad se queda entre la hierba, y las piedras de los canteros que te hacen trastabillar... La hierba la corto desde la raiz y las piedras las acomodo en un rincon. Tambien sufrieron las flores que ya sin la proteccion de las piedras, terminaron sepultadas bajo tierra para no molestar el paso de la escoba.

En eso estaba cuando tuvo otra iluminacion: "Hay que asfaltar el patio: barrer sera mas facil y al quedar limpio va a dejar boquiabiertos a todos con su simpleza y elegancia". Puede ser que no fueran estas sus exactas palabras; pero Valia tuvo la vision del patio ideal en su cabeza.
La abuelita Valia se dirigio a la oficina de la administracion comunal con su peticion , pero alli, como se sabe, trabaja gente con los pies sobre la tierra y no suelen confiar en las ideas de cualquier abuelita Valia. La peticion se la rechazaron, la abuelita Valia dio media vuelta, suspiro y se despidio de su idea para continuar barriendo.
No importa ue hora sea, la abuelita Valia siempre puede ser vista desde la ventana, ahi esta ahora mismo sacudiendo la escoba, limpiando los caminos. Pero, para que limpiar? Si esta nevando! Le gritas: "Abuelita Valia, deja de limpar, si esta cayendo la nieve!". Y ella: "No importa, mas tarde paso una vez mas", y se la ve contenta de estar tan ocupada y de tener que volver a barrer mas tarde.
Asi fue que se puso muy contenta cuando le ofrecieron el trabajito. Pero el encargado advirtio: "Vos, Valentina Ivanovna, no te quejes por la edad, que es muy duro... En seguida encontramos un candidato mas joven. Ahi esta el borrachin Mishka a quien tambien le vendria bien un extra. En fin, que no haya ni una basurita en la calle". Esto, claro esta, lo dijo solo para darse un poco de importancia.
En que consiste el trabajito? Nada especial, una tonteria: en verano y en invierno, con lluvia o buen tiempo, desde las siete de la mañana hasta las cinco de la tarde, hay que limpiar el patio de la cuadra. Le pagaran, obviamente, monedas; pero las monedas no valen lo mismo para todos. Hay quienes se las dejan a los mozos, y la abuelita Valia es capaz de armar un menu de lo mas variado.

Entonces, sin perder tiempo, nuestra nueva barrendera se puso a trabajar. Ni una basurita, dijeron. Que asi sea. Antes de las siete ya esta en su puesto, vestida con un vestido gastado que le asoma por debajo del abrigo, sobre el cual lleva puesta la chaqueta de trabajadora comunal. Del vestido, a su vez, cuelgan las piernas, dificil definir si van enfundadas en un pantalon de entrenamiento o de montar, que terminan dentro de unas botas de goma. En la cabeza, un pañuelo: claro y ligero en verano, oscuro y de lana en invierno. No es una mujer alta y corresponde mas bien al grupo de las viejitas gordas que al de las flacas. Cara arrugada, sin enfado, reconcentrada tal vez. Ella es del campo y se mantiene fuerte, resistente, aunque esta por llegar a su octava decada. Nunca la veran sentada, todo el tiempo camina por el patio: barre la basura, la recoge, la junta en un monton y, tras hacer a golpes de pala el monton mas compacto, la arroja al contenedor. Por eso nuestro patio se ha convertido en un patio modelo. La arena para que jueguen los niños esta perfectamente dentro del arenero, en los caminos ni una hoja y ni una ramita, ni siquiera las cascaras de las semillas tienen tiempo de amontonarse en las entradas de los edificios. La abuelita Valia lo limpia todo. Y en invierno que bien se esta! En otros patios los caminos estan resbaladizos, en las montañas de hielo hasta se puede subir caminando con los patines puestos, en las entradas de los edificios la nieve se amontona y no se puede pasar; pero en los kioscos de bebidas si esta bien apisonada. En el nuestro no, la abuelita Valia cada dia limpia de hielo los caminos, los barre y les tira arena, la montañita cada dia la riega con agua para que los chicos puedan jugar tirandose desde lo alto en sus patines. Ni siquiera la nieva que deja a los costados de las calles el tractor a su paso puede ver la abuelita Valia.
Y en otoño siguio haciendo de las suyas. Estaba un dia juntando hojas caidas, pero no podia hacer un monton con todas. Hay muchos arboles en nuestro patio, las hojas caen todo el dia. Aqui fue que se le ocurrio: "Que me andan molestando para limpiar? Ahora les corto las ramas bajas y va a estar todo mas limpio!" Asi lo hizo. Y, de paso, podo tambien todos los arces que habian sido plantados recientemente. Si supieran las hojas que les crecen a estos arces, empiezan a caer en otoño y no hay como juntarlas a todas. Ahora le parecia que habia dado un paso decisivo hacia la limpieza absoluta del patio. Despues ya fue mas facil. Por ejemplo, el pasto: no hay paciencia que alcance para barrerlo. Toda la suciedad se queda entre la hierba, y las piedras de los canteros que te hacen trastabillar... La hierba la corto desde la raiz y las piedras las acomodo en un rincon. Tambien sufrieron las flores que ya sin la proteccion de las piedras, terminaron sepultadas bajo tierra para no molestar el paso de la escoba.

En eso estaba cuando tuvo otra iluminacion: "Hay que asfaltar el patio: barrer sera mas facil y al quedar limpio va a dejar boquiabiertos a todos con su simpleza y elegancia". Puede ser que no fueran estas sus exactas palabras; pero Valia tuvo la vision del patio ideal en su cabeza.
La abuelita Valia se dirigio a la oficina de la administracion comunal con su peticion , pero alli, como se sabe, trabaja gente con los pies sobre la tierra y no suelen confiar en las ideas de cualquier abuelita Valia. La peticion se la rechazaron, la abuelita Valia dio media vuelta, suspiro y se despidio de su idea para continuar barriendo.
No importa ue hora sea, la abuelita Valia siempre puede ser vista desde la ventana, ahi esta ahora mismo sacudiendo la escoba, limpiando los caminos. Pero, para que limpiar? Si esta nevando! Le gritas: "Abuelita Valia, deja de limpar, si esta cayendo la nieve!". Y ella: "No importa, mas tarde paso una vez mas", y se la ve contenta de estar tan ocupada y de tener que volver a barrer mas tarde.
Texto L.
Traduccion G.






10 opinion/es:
Me encantó el texto!
Es ficción??
Les dicen "baba" a las abuelas allá??
Muy linda historia! Hacía un buen tiempo que no me daba una vuelta por acá. Quién es el autor("L")?
Saludos
que grosa valia, me pregunto si le pagamos el pasaje y le damos casa y comida, nos hará el favor de limpiar los teresos k del congreso y la casa rosada ?!
buen post, saludos a L (!)
Me gusto el texto y refleja muy bien las cosas que se ven por Rusia. Cuantas veces me quedaba tristemente mirando a como estas mujeres, despues de una vida dedicada al trabajo, marido, hijos, etc...solo les queda barrer calles, recoger mierda, o vender lo que pueden en las salidas del metro....
L. es Larisa, que ha demostrado que no solo sabe cocinar.
Jue, grande Larisa.
Y la abuela Valia también, se va a gastar el hombro de tanto barrer.
Larisa es multifuncion y parece que escribe tan bien como cocina. Esperamos proximas entregas! Bs
creo que si larisa empieza a escribir mas seguido el que va a tener que cocinar es galo.
y recién me quedé pensando si la pueden convencer a la baba Valia para que haga un bailecito flogger ... seria increible! (lo digo yo desde acá con 30 grados de calor y bajo el ventilador, claro!)
L. sabe cocinas, escribir y muchas cosas más.
Sabes, hoy justo estaba en el supermercado, y la vieja que estaba delante de mí le reclamó un error a la cajera... Le había contado 5 bolsas de unas pipas más caras y 3 de unas más baratas, en vez de 4 y 4, como llevaba...
la cajera hizo el cambio y le devolvió 0,83 lei, es decir, 2 céntimos de euro. No hay billetes de menos de 1 lei. En Rumania no se agachan a recoger una moneda si se cae al suelo (el ánimo de doblarse es para mí un índice claro del precio del dinero).
Si bien es verdad que con 0,50 lei te compras un covrigi (pedazo de pan tostado al estilo de los pretzel alemanes) en un puesto callejero. Muchos rumanos no dan limosnas exactamente... más bien compran covrig y dan alguno.
¿A qué viene todo esto? Bueno, una reflexión sobre las pensiones de miseria en el mundo...
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